Manifiesto de las periodistas asturianas en el 8M


La Asociación de la Prensa de Oviedo y el Colegio Profesional de Periodistas de Asturias, coincidiendo con el 8-M, suscriben este manifiesto en defensa de la igualdad de género en los medios y del papel que los medios de comunicación y los y las periodistas tenemos en la construcción de una sociedad más justa e inclusiva, a través de un periodismo digno que incorpore los valores de equidad y libertad de los seres humanos.

El 8-M es una oportunidad única para trabajar por la igualdad desde la comunicación. Las ComunicadorasParamos fue una acción sin precedentes en España surgida en 2018. Más de 8.000 periodistas firmaron un comunicado llamando a la huelga y a movilizarse contra el machismo, la precariedad laboral o el techo de cristal. Ese es el testigo que recoge este manifiesto asturiano. Las periodistas contamos con una presencia pública y social que nos convierte en una voz imprescindible para trabajar en la consecución de una sociedad libre de sexismo.

Pero para conseguirlo tenemos que romper también con nuestras propias barreras:

1) Las periodistas sufrimos la brecha salarial. Reclamamos a las empresas la mayor transparencia y la modificación de los criterios que perpetúan la discriminación en los salarios.

2) Las periodistas somos víctimas de la precariedad laboral. Sufrimos elevados niveles de temporalidad y de inestabilidad, con recortes en las condiciones socioeconómicas, jornadas inabarcables y serias dificultades para conciliar. Toda esta situación se agrava en el caso de las freelance o de las falsas autónomas.

3) Las periodistas apenas accedemos a puestos de responsabilidad. Exigimos la promoción de mujeres a puestos de responsabilidad y cargos intermedios para que la estructura de los medios y las empresas de comunicación reflejen la paridad que ya viven sus plantillas.

4) Las periodistas nos enfrentamos a micromachismos. Comentarios sexuales o sobre nuestro físico y edad, trato condescendiente, prejuicios sobre nuestro comportamiento y nuestra imagen. Exigimos el mismo respeto que se presta a nuestros compañeros en el ejercicio diario de nuestra profesión.


Las periodistas, por nuestra parte, podemos ayudar desde dentro a modificar ciertas inercias de las empresas vinculadas a la comunicación que son reflejo de esa sociedad patriarcal en la que vivimos:

1) Los medios transmiten en muchas ocasiones una visión sesgada de género que emana del entorno. Las periodistas nos comprometemos a trabajar para asegurar la paridad de género en la búsqueda de las fuentes informativas, para feminizar las secciones de opinión y las tertulias, para visibilizar la presencia de la mujer en cargos de responsabilidad. Nos comprometemos a no transmitir visiones estereotipadas ni degradantes de la mujer y a no repetir tópicos sin base ni comprobación. A eliminar el uso mediático del cuerpo de la mujer como reclamo.

2) Las periodistas entendemos la violencia de género como un problema social y una violación de los derechos humanos. Pedimos el compromiso de los medios para evitar el tratamiento sensacionalista y trabajar desde la responsabilidad y la ética profesional.   

3) Los medios tienen una responsabilidad en el uso del lenguaje inclusivo. Las periodistas hacemos un llamamiento a todos nuestros colegas para fomentar la formación en el uso de un lenguaje adecuado y responsable.

4) Los trabajadores y las trabajadoras de la comunicación también necesitan reciclarse. Las periodistas reclamamos a nuestras empresas que promuevan la formación de los y las profesionales, adoptando una perspectiva de género global.